| |
|
|
 |
 |
ENFERMEDADES POTENCIALMENTE
TRATABLES CON SANGRE
DE CORDÓN UMBILICAL
(Artículo escrito
por la Dr. Michelena)
La sangre del cordón
umbilical contiene células madre hematopoyeticas
("formadoras de sangre") que son similares a
las que produce normalmente la médula ósea.
La médula ósea, que se encuentra en el centro
de los huesos (tuétano), produce las células
madre o troncales que luego se trasformarán en
las células sanguíneas maduras que circulan
normalmente en la sangre, y que son:
| |
1. |
Glóbulos
blancos o leucocitos, de diferentes tipos, encargados
de luchar contra las infecciones. |
|
| |
2. |
Glóbulos
rojos o eritrocitos encargados de transportar la hemoglobina
y el oxigeno a los tejidos del organismo; la deficiencia
de glóbulos rojos produce anemia. |
|
| |
3. |
Plaquetas, que
intervienen en la coagulación sanguínea. |
Por eso, las enfermedades en cuyo tratamiento se ha usado
o se podría usar la sangre de cordón umbilical
son similares a aquellas en que se ha utilizado o se podría
utilizar transplante de médula ósea, es decir:
| |
1. |
Trastornos de la
propia médula ósea o de alguna de las
células que ésta produce; en este caso
las células del cordón umbilical reemplazarían
a las que la medula no produce. |
|
| |
2. |
Enfermedades cuyo
tratamiento implica destrucción de la propia
médula ósea, como son algunos tipos
de cáncer. En éstas las células
del cordón restituirían la médula
ósea que fue destruida mediante quimoterapia
o radiación. |
|
| |
3. |
Enfermedades genéticas
causadas por falta de una enzima o proteína
normalmente producida por los glóbulos blancos
o rojos. En este caso, la inserción de células
madres con información genética correcta
generará las respectivas células sanguíneas
capaces de producir la proteína normal. |
|
| |
4. |
Además de
lo mencionado, hay indicios de que las células
del cordón umbilical podrían ser tratadas
para diferenciarse en otros tipos de células
madre, no solamente hematopoyeticas, sino capaces
de formar otros tejidos del cuerpo. Esto permitiría
su aplicación en muchas otras enfermedades. |
A continuación revisaremos brevemente algunas enfermedades
correspondientes a cada uno de los grupos mencionados.
1.- Trastornos de la
Médula Ósea o de las células sanguíneas
Las leucemias son en realidad
un grupo de enfermedades, cuya característica común
es que la médula ósea produce y libera a la
sangre gran cantidad de células blancas (leucocitos)
inmaduras, bloqueando su capacidad de producir glóbulos
blancos normales glóbulos rojos y plaquetas.
Las leucemias agudas son las que se agravan rápidamente;
las crónicas en cambio, persisten durante largo tiempo
sin producir mayores síntomas, hasta que entran en
la fase llamada " acelerada" o se transforman
en leucemia aguda. Muchas leucemias son actualmente tratables
con transplante de médula ósea o de células
madre del cordón umbilical; generalmente se logra
un mejor efecto con el transplante heterólogo (de
un donante genéticamente compatible).
Otras enfermedades que afectan la médula ósea
y por tanto la producción de células sanguíneas
son las mielodisplasias, o síndromes mielodisplásicos,
en los que hay también deficiencia en la producción
de algunas de estas células; a diferencia de las
leucemias no hay células neoplásicas (malignas),
pero a veces evolucionan hasta transformarse en leucemias.
Otras veces se curan con diferentes tratamientos.
Las anemias se caracterizan por la disminución
de glóbulos rojos, de cualquier causa, y por tanto
disminución de la hemoglobina, que es la encargada
de transportar el oxígeno y que se encuentra en los
eritrocitos. La anemia aplásica es un trastorno
grave de la médula ósea, la cual deja de producir
los tres tipos de células mencionados: glóbulos
blancos o leucocitos, glóbulos rojos y plaquetas;
sus causas pueden ser múltiples, genéticas
o adquiridas. La anemia de Fanconi es una grave dolencia
genética, que con frecuencia degenera en leucemia;
ha sido la primera enfermedad curada con transplante de
células de cordón umbilical, hecho registrado
en 1988, utilizando el cordón del hermano recién
nacido sano de la niña afectada. La anemia de Diamond-Blackfan
es también hereditaria, pero menos grave. Otros tipos
de anemia de origen genético, como la que se presenta
en la disqueratosis congénita o en la osteopetrosis
se relacionan también con una deficiente producción
celular de la médula ósea.
Los trastornos mieloproliferativos se refieren a
la producción excesiva de alguno de los elementos
sanguíneos; por ejemplo la trombocitemia esencial
con excesiva producción de plaquetas.
2.- Algunos tipos de
Cáncer
Linfoma es un cáncer del sistema inmunitario,
que tiene cierta relación con la leucemia, ya que
está dado por la proliferación de los leucocitos
que se alojan en los ganglios linfáticos, pero éstos,
a diferencia de lo que sucede en las leucemias, no circulan
libremente por la sangre, sino que forman tumores, llamados
linfomas. Los linfomas aparecen inicialmente en los ganglios
linfáticos, pero pueden luego diseminarse en otros
órganos. El linfoma llamado de Hodgkins
tiene determinadas características celulares, que
lo diferencian de los varios subtipos comprendidos dentro
de la denominación de linfoma no Hodgkins.
En el tratamiento del linfoma se utiliza radiación
y quimoterapia; a veces es necesario en este proceso destruir
las células de la médula ósea, y en
ese caso se requiere transplante de células madre
para repoblar la médula destruida.
Este mismo principio se aplica a otros tipos de cáncer:
de mama, ovario, riñón, pulmón, cerebro,
testículo, el mieloma múltiple y cualquiera
en que se requiere destruir y luego reponer la médula
ósea.
3.- Enfermedades genéticas
Las enfermedades genéticas, de las que se conocen
más de seis mil, son causadas por errores, llamados
mutaciones, en la información genética que
llevan los genes. Cada gen es un segmento de ADN que contiene
la información necesaria para que la célula
lleve a cabo una determinada función. Aunque todas
las células de una persona tienen idénticos
genes, unos 40 mil en el humano, cada célula está
especializada en una cierta tarea y por eso sólo
algunos de los genes están activos en ella. Por eso,
los síntomas de la enfermedad dependen de qué
gen es el dañado, cuál es el elemento (proteína)
que debió producir y en qué tipo de célula
se expresa normalmente dicho gen.
Las enfermedades genéticas son individualmente muy
raras, pero en conjunto se presentan en 2 o 3% de la población.
Es difícil hablar de cura en estos casos, ya que
el defecto de la molécula de ADN está presente
y ha ejercido sus efectos desde el momento de la concepción
y no hay manera de repararlo en todas las células
del organismo. En la mayoría de estas enfermedades,
los daños se producen por falta de una determinada
proteína debido a la mutación del gen que
la codifica. Para solucionar ésto, lo que se requiere
es insertar una copia normal del gen mutado, exclusivamente
en las células en que dicho gen es activo, y en estos
casos existen dos tipos de aproximación para el tratamiento
con células madre: Uno se refiere a la inserción
de células troncales de un donante normal, idealmente
de un hermano compatible; dichas células, al tener
la información genética correcta, producirán
la proteína en cuestión. El otro se refiere
a la utilización de células madre del mismo
enfermo, que son extraídas y modificadas genéticamente
(terapia génica) para luego ser reimplantadas.
Ambos tipos de aproximación han sido utilizadas en
el tratamiento de niños con diversos tipos de inmunodeficiencia
congénita, una enfermedad en la cual no hay defensas
contra las infecciones, y los bebes sucumben rápidamente
ante cualquier virus o bacteria. En julio del 2002 se dio
a conocer el caso de una familia árabe en la cual
3 de los 8 hermanos presentaron un tipo de inmunodeficiencia
hereditaria. El primero de estos niños falleció,
el segundo fue tratado con éxito utilizando células
del cordón umbilical de un hermano sano. En el tercero,
una niña, se utilizaron sus propias células
de cordón umbilical, modificadas mediante ingeniería
genética y luego reimplantadas. Hay muchas enfermedades
genéticas en las que la función inmunológica
está comprometida, por ejemplo, en las agamaglobulinemias
falta una proteína llamada gamaglobulina,
que constituye los anticuerpos (defensas) contra los virus
y bacterias. Hay muchas otras enfermedades genéticas
con deficiencias en la inmunidad, como la ataxia-telangiectasia
o el Sindrome de Chiedak-Higashi, pero que tienen
además otras características, en dichos casos
la recuperación inmunológica no representa
cura de la enfermedad.
Un grupo de anemias hereditarias graves son las que tienen
alteraciones en la molécula de hemoglobina, encargada
de transportar el oxígeno. La talasemia o anemia
de células falciformes está en este grupo,
y en éstas se ha empleado con éxito transplante
de médula o de células de cordón para
mejorar o curar a los pacientes, que de otra manera tienen
una vida muy limitada, y con síntomas dolorosos e
invalidantes.
Otro grupo de dolencias genéticas potencialmente
tratables con células de cordón son las
enfermedades por depósito en los lisosomas, en
las que las células son incapaces de descomponer
y eliminar algunas sustancias de desecho, las que se acumulan
en los tejidos, dañándolos, generalmente con
consecuencias muy graves. Estas enfermedades suelen ser
progresivas, con pérdida de capacidades físicas,
mentales y sensoriales, y frecuentemente muerte precoz.
Dentro de las enfermedades por depósito en los
lisosomas está el grupo constituído por
las mucopolisacaridosis (MPS) de las que se conocen 7 tipos
y varios subtipos; los compuestos acumulados en el hígado,
corazón, articulaciones, ojos, oídos y otros
órganos son moléculas llamadas mucopolisacaridos
o glicosaminoglicanes. En estos pacientes se ha intentado
el transplante de médula ósea, con resultados
en general poco alentadores. Los tratamientos actuales están
sobre todo enfocados a reemplazar la enzima faltante encargada
de degradar los mucopolisacaridos en cada caso. Entre las
MPS están:
- Síndrome De Hurler (MPS IH)
- Síndrome De Scheie (MPS IS)
- Síndrome De Hunter (MPS II)
- Síndrome De Sanfilippo (MPS-III)
- Síndrome De Morquio (MPS-IV)
- Síndrome De Maroteaux-Lamy (MPS VI)
- Síndrome De Sly (MPS-VII)
En una ocasión se utilizó sangre de cordón
en el tratamiento de la MPS de Sanfilippo, y aunque no se
obtuvo los resultados esperados y el paciente luego falleció,
fue interesante observar que las células madre del
cordón habían migrado hacia el músculo
del corazón dañado gravemente por la enfermedad
y empezado a diferenciarse en células cardiacas,
lo que fue un indicio de que estas células de cordón
podrían tener un potencial de diferenciación
bastante mayor que lo que se pensaba previamente.
Otras enfermedades de depósito en los lisosomas son
las esfingolipidosis como la enfermedad de Gaucher,
Niemann-Pick, Krabbe, Fabry y otras. También
las mucolipidosis y las oligosacaridosis,
todas las cuales son hereditarias.
Hay muchas enfermedades genéticas en las que el gen
mutado es el encargado de frenar la producción de
tumores; las personas que las sufren tienen gran propensión
a desarrollar diferentes tipos de cáncer hereditario,
por ejemplo de mama, de ovario, de colon o de riñón,
y es probable que en algún momento puedan requerir
transplante de células hematopoyéticas
para recuperación de la médula ósea.
4.- Otras posibilidades
Si se logra que las células de cordón puedan
diferenciarse en otros tipos de células, podrían
ser de utilidad en la enfermedad de Parkinson, en
la cual se ha probado anteriormente transplante de células
embrionales cerebrales. En ratas paralizadas por sección
de la médula espinal se ha obtenido recuperación
parcial o con inserción de células de cordón.
Se piensa que en un futuro no muy lejano, éste podría
ser el tratamiento de elección en diversas dolencias
degenerativas, como la enfermedad de Alzheimer, la
esclerosis múltiple, secuelas de accidentes
cerebro-vasculares y otras.
En cuanto a tejido muscular, transplantando células
troncales embrionales se ha obtenido en algunos casos,
la regeneración parcial del músculo del corazón
dañado tras un infarto, y se está experimentando
esto mismo con sangre de cordón en ratones. Se espera
poder usar una técnica similar en el tratamiento
de las distrofias musculares.
La diabetes tipo I se ha considerado como una enfermedad
en la que el transplante de células que pudieran
diferenciarse en islotes del páncreas podría
representar una cura.
Es muy importante aclarar que la mayoría de las enfermedades
mencionadas en este artículo no han sido aún
tratadas con sangre de cordón, salvo en casos aislados
o experimentales, ya que se trata de una terapia nueva,
cuya aplicación en determinados casos conlleva aún
muchos riesgos. En los casos en que se ha usado, ha sido
por lo general un transplante heterólogo (de donante).
Además falta resolver una serie de problemas técnicos
para su mejor utilización, pero no hay duda que su
potencial terapéutico es inmenso. Muchísimas
personas con enfermedades genéticas y no genéticas
que actualmente no tienen cura, podrían en el futuro
beneficiarse de la terapia con células madres procedentes
del cordón umbilical, y la lista de posibles aplicaciones
irá, sin duda, expandiéndose.
|
|
|
|
|
Suscríbase a Nuestro
Boletín |
 |
|
|
|
|